Desde que Jack Johnstone y Don Shanahan, (dos aficionados americanos al deporte), organizaron el primer triatlón (al menos en la “historia moderna”) a mediados de los 70 en San Diego (California), nadie podía imaginar que la unión nadar - andar en bici - correr podía convertirse en un deporte de masas treinta años mas tarde.
Hoy en día, el Triatlón es uno de los deportes de moda, alcanzando niveles de crecimiento de licencias impresionantes. Solamente la USAT (Asociación de Triatlón de los Estados Unidos) ha cuadriplicado sus números de licencias federativas - ¡en solo seis años!. En el mismo tiempo, la cantidad de clubes de Triatlón asociados se ha multiplicado por 10.
Está claro que para afrontar este boom tenían que dispararse también las cifras de campeonatos y eventos de este deporte y no pasa una semana sin que aparezca algo nuevo de Triatlón en cualquier parte del mundo.
Tanto crecimiento también tiene su repercusión en los medios de comunicación en los que cada vez más, aparecen noticias sobre él, no solo sobre el triatlón como deporte profesional, sino también acerca de la “movida social” que supone.
Todo esto indica que el triatlón es un deporte con mucho futuro - pero su verdadera baza es la composición de los integrantes, es decir los atletas.
Pocos deportes pueden presumir de tener una demografía tan deseada por parte de la industria publicitaria como el triatlón en general y el Ironman en particular.
Si nos fijamos en los datos que facilita la revista mas conocida del sector, “Triathlete magazine”, que cuenta con 60.000 subscripciones, la media de ingresos anuales por sus lectores es de 122.000 US-$, cada triatleta se gasta una media de 25.000 US-$ en productos relacionados con este deporte, la edad media es de 40 años y un total del 84% de los lectores están entre los 18 y los 49 años, un paraíso para cualquier departamento de marketing de las empresas multinacionales.
Aunque estos datos se centran prácticamente de forma exclusiva en los Estados Unidos, se puede esperar que las cifras en Europa sean similares, aunque quizás no tan altas.
No cabe duda que el Triatlón sigue creciendo. No le faltan atletas y las empresas se chuparán los dedos para poder invertir en este deporte.
© by Michael Vosberg (30/10/2007)
Asistir a un evento deportivo es una forma de ocio habitual dentro de nuestra sociedad. Mientras la oferta de eventos es cada vez mayor, para el público asistente poco ha cambiado en las últimas décadas en cuanto a servicios adicionales. Los marcadores se han convertido en video-pantallas que se usan para poco más que difundir mensajes promociónales, algunos recintos han adaptado locales VIPS, y pocas cosas más.
Ahora, esto puede cambiar, ya que una empresa californiana está desarrollando un dispositivo que permite a su usuario interactuar, según sus preferencias, de forma innovadora.
En el recientemente finalizado open de tenis de EEUU (US-OPEN) se ha podido comprobar su utilidad. American Express (patrocinador de esta prueba) repartió a sus clientes un dispositivo (véase foto) con un tamaño de 10 * 15 cm que ofrecía a sus usuarios la posibilidad de ver repeticiones de las jugadas del partido que estaban siguiendo en la grada y de otros partidos simultáneos, al igual que acceder a todo tipo de estadísticas en tiempo real. Dada la circunstancia de que puedan jugarse hasta 20 partidos simultáneos, la USTA (United States Tennis Association - dueños y gestores de los US-OPEN) permitió seguir en directo hasta 6 partidos, (sin moverse de la grada).
Después de ver los partidos, el usuario podía además planificar el regreso a su domicilio, ya que el mapa y el horario del transporte público de New York estaba a su disposición.
Aunque solo se trató de una prueba, el invento, sin duda, promete. Además de lo mencionado, las posibilidades que podría ofrecer este dispositivo son múltiples, como por ejemplo: incorporar un receptor GPS al dispositivo y así tener una guía que lleve al aficionado directamente al asiento reservado, al baño más cercano, a la plaza de parking, pedir refrescos o comida y que nos los sirvan ya en el asiento, hacer apuestas del partido, comprar merchandising, etc, etc - todo desde nuestro asiento.
Como muestra el ejemplo de American Express, este dispositivo puede ser un revulsivo también para empresas con interés en utilizar los escenarios deportivos como plataforma de comunicación con su grupo de destino para promocionar sus productos/servicios.
Las innovaciones técnicas llegan a los eventos deportivos.
© by Michael Vosberg (25/10/2007)
3,86 km de natación, 180,2 km sobre la bicicleta y 42,195 km corriendo - unas cifras que parecen la tarea acumulada de un humano normal y corriente para un año entero. Sin embargo, para otros tienen un significado especial, algo ultimativo, algo mítico - es la distancia para convertirse en hombre de hierro - IRONMAN.
Este sábado, (13. de octubre 2007), acerca de 2.000 atletas tomaran la salida del IRONMAN HAWAII, el Campeonato del mundo de Triatlón de distancia larga, en la bahía de Kailua-Kona en Hawai, celebrando así el clímax del año del deporte a fondo.
Después de nadar casi 4 km en mar abierto (con protección contra ataques de tiburones), los atletas “disfrutan” de un paisaje muy particular en bicicleta en la sierra de lava del archipiélago hawaiano. No solo los 180 km de distancia complican este tramo de la competición todavía más (si cabe), los fuertes vientos en contra lo convierten en la sección más temida de este triatlón teniendo en cuenta que una vez superado los 180 km les espera un maratón completo a cada uno de los participantes.
El ganador necesitará poco mas de 8 horas para convertirse en el autentico rey del deporte. La ganadora suele llegar sobre una hora mas tarde a la meta. Aunque auténticos ganadores no son solo los que suban al podio - auténticos atletas de hierro son todos los que llegan a la meta. Para los que no optan por el podio se encuentran incluso a otro enemigo más aparte de las características mencionadas - el tiempo, ya que la organización cierra la prueba después de 17 horas - a las 24:00 hora local.
La monja Madonna Buder p.e. estableció en 2005 el record de las participantes mayores de 75 años de edad, con 15:54:16 horas - este año, vuelve a intentar mejorar su marca personal. En el mismo año, Robert McKeague (foto), un joven de 80 años consiguió cruzar la meta antes del cierre de la carrera, 16:21:55 horas después de haber iniciándola, por lo que se convirtió en el primer hombre de hierro con mas de 80 a�os - innecesario mencionar que todos los participantes, independientemente de la edad, disputan las distancias completa.
Todos ellos contribuyen a uno de los grandes mitos del deporte - IRONMAN.
© by Michael Vosberg (08/10/2007)