El futbolista inglés David Beckham tomó, tras entrar en una dinámica de caída libre a nivel deportivo en el Real Madrid FC, la salida de emergencia del fútbol europeo y se convirtió en el gran salvador del fútbol de la MLS (Major League Soccer) de los Estados Unidos, una liga que se puede calificar como “de segunda fila”, por llamarle de alguna manera positiva.
Las esperanzas que tienen los dueños de los equipos de la MLS en que “Becks” les guíe desde el letargo hacia el interés por las masas son tantas, que hasta se modificaron las normas de la liga en favor de su contratación.
Como suele ser habitual en las grandes ligas nacionales en los Estados Unidos, los equipos de la MLS se ven obligados a respetar un presupuesto salarial (salary cap) fijo que les marca la liga y que es de aprox. 2.4 M de US-$ - por equipo de la “MLS“, no por jugador.
La liga modificó dicha norma y permite a partir de 2007 que cada equipo puede fichar a dos jugadores sin incluirles en dicho presupuesto y así poder atraer a jugadores importantes. David Beckham ha sido el primero en utilizar esta reforma de los estatutos (conocida ya como la ley Beckham) recibiendo ingresos anuales garantizados de 6.5 M US-$ (+ incentivos) de su nuevo club (Los Angeles Galaxy), lo que supone que el jugador gana casi tres veces mas que el resto de los jugadores de su equipo juntos. Esta cantidad puede parecer fuera de cualquier razonamiento viendo las dudas de su rendimiento deportivo, pero aún así, AEG (Anschutz Entertainment Group), el dueño del nuevo club de Beckham, recupera el dinero invertido en tiempo record - incluso mucho antes de que el jugador dispute un solo minuto con su nuevo equipo. Todo gracias al incomparable impacto mediático del jugador inglés.
En pocas semanas se dispararon las ventas de entradas (hasta verano 2007) superando los 10 M US-$ (6 M US-$ en todo el 2006). El club triplica los ingresos por patrocinadores (Herbalife Interncional, Inc. pagará p.e. 4 M US-$ por cada uno de los 5 próximos años como patrocinador principal, del que carecían en el 2006) y, el club ingresará por cada amistoso en Estados Unidos la cifra de 1 M US-$ (hasta ahora se contrataba al equipo por poco mas que los gastos de viaje y estancia). Además, la expansión internacional está en plena planificación con apariciones en Australia y - como viene siendo habitual por los “grandes equipos” - con una gira por Asia la próxima pretemporada.
Deportivamente puede que se mantengan las dudas sobre si Beckham puede ser el revulsivo que necesita la MLS - pero como inversión monetaria va a ser difícil superar la rentabilidad de este fichaje.
© by Michael Vosberg (20/09/2007)