El 3 de febrero de 2008 se repite la cita anual en la que un simple partido de fútbol americano se convierte en una “money-making-machine”, una máquina de hacer dinero.
Este “simple” partido de fútbol americano se llama “Super Bowl” (traducido al español “Súper Tazón”), y es la final de la NFL (National Football League), la liga nacional de fútbol americano o, como suelen decir los americanos en su típico estilo de propia valía, la final de la copa del mundo.
Será sobre las 18:30 hora local cuando los “New England Patriots” se medirán a los “New York Giants” en el estadio hiper-moderno de “University of Phoenix Stadium”, en la localidad de Glendale en el estado de Arizona para ver quien ganará la edición número 42 de esta final.
Dejando los datos técnicos del partido aparte, la “Super Bowl” será seguida por más de 1.000 millones de personas en todo el mundo batiendo todos los records de cuota televisiva dentro de los Estados Unidos como muestran las antiguas ediciones. Los 8 programas de televisión más vistos en Estados Unidos en la actual década han sido las respectivas “Super Bowls”. Cerca de 90 millones de americanos se reúnen delante de la televisión hasta el punto que las empresas de abastecimiento de agua lanzan campañas de publicidad rogando a los telespectadores que no frecuenten los servicios únicamente en los descansos del partido, para evitar que haya problemas en el momento en que la mitad de los Estados Unidos tira de la cisterna a la vez.
La “Super Bowl” es además el programa de TV con coste de publicidad más elevado del mercado al pagarse 2.7 millones de US-$ (1.84 millones de €) por un spot de 30 segundos, aunque ahí no se acaba todo para los anunciantes ya que empresas como Coca-Cola o Anheuser-Busch (fabricante de cerveza - durante el desarrollo del partido los norteamericanos consumen cerca del 5% de las ventas totales de cerveza en los Estados Unidos) producen hasta 11 spots (en el caso de Coca-Cola) para luego dejarlos analizar por un grupo de prueba y así poder elegir el que más gusta a dicho grupo y tener una cierta garantía de éxito con su campaña.
Aunque habrá que esperar hasta el final del partido para conocer al nuevo “Campeón del mundo”, ya hay un ganador fijo antes del famoso “kick-off” - la ciudad/regiónn en la que se celebra la final. Con el fin de explotar cada posible opción de hacer negocio, la “Super Bowl” ya no es cuestión de un partido con una duración aprox. de 3 horas. Entre previas, fiestas, conciertos, convenciones y ferias, el evento “Super Bowl” se extiende durante toda la semana (véase calendario oficial) para así poder atraer a las más de 150.000 personas que, por ejemplo, invadieron el año pasado Miami (sede del Super Bowl 2007). La mayoría incluso viene solo para respirar aire de “Super Bowl” ya que al menos 100.000 se quedaron sin entradas.
Y hablando de entradas, adquirir una entrada “normal” es “misión imposible” ya que salen pocas a la venta. Para maximizar el beneficio, los organizadores vinculan muchas entradas a “valores añadidos”. Por ejemplo, pagando 1.250 US-$, un aficionado puede comprarse el pack “The Big Ticket Gala”, que deja entrada a un show con muchas celebridades y personas VIP. Lo malo es que no incluye la entrada para ver el partido.
Para aquellos que todavía no perdieron el interés en el partido con tanta gente importante alrededor, el pack “Game Day Experience” puede ser de interés. A cambio de 4.000 US-$, el aficionado no solo tiene derecho a ver la gran final desde un asiento en la parte superior del estadio sino tambien a asistir al “pre-partido”, una mezcla entre show y partido amistoso entre dos equipos de antiguos jugadores y celebridades y, como plus adicional, el derecho a poder aparcar su coche en el parking del estadio (aparcar en el parking del estadio durante el día del partido cuesta ni mas ni menos que 125 US-$), aunque aquí si que está incluida la entrada para el partido. Existe, aunque cuesta creerlo, otro problema - que ya se agotaron los packs hace mucho tiempo. Pero aquí no se acaba el sueño de poder asistir al partido ya que donde hay mercado, hay negocio y se podrá optar por el “Weekend Experience”. Por 7.500 US-$ por persona, se podrá adquirir una entrada con lo que ofrece el pack “Game Day Experience” y además asistir el viernes a una fiesta y el domingo a otra - siendo la del domingo en un hotel de gran prestigio cerca del estadio. Eso si, está incluida la fiesta y el buffet, la noche, por supuesto, es aparte.
¿Y quiénes son los aficionados que se gastan el valor de un pequeño coche en un evento deportivo? Según estudios realizados el año pasado, los espectadores que se desplazaron a la Super Bowl 2007 en Miami disponían de un salario medio anual de 145.000 US-$ (más del doble de los que generalmente visitan Miami (40.000 – 70.000 US-$) y gastan hasta cuatro veces más (media de 668 US-$/día) que un visitante normal. Incluso, un 10% llegaban a Florida en su propia avioneta.
Con todo este poder adquisitivo en la ciudad, la media de las tiendas de Miami y alrededores facturaron un 38% más en la semana de la Super Bowl con respecto al año pasado durante la misma fecha.
Empresas como PriceWaterhouseCoopers han analizado el impacto general que conlleva un evento de tal medida y lo valoran en casi 200 M US-$ (articulo) y eso sin contar la publicidad que significan las retransmisiones, previas, etc. de los partidos ya que mientras gran parte de los Estados Unidos sufre un invierno frio, en Miami hace calor y el buen tiempo se deja ver a través de las pantallas de televisión en todo el país. Otros análisis incluso hablan de 350 M US-$ como impacto económico.
Aunque finalmente es complicado llegar a conocer la cifra exacta, no cabe duda que la “Super Bowl” es un negocio sin antecedentes en los eventos de duración de un día - aunque el saber explotar dicha circunstancia al máximo por los organizadores de la NFL hace que este partido llegue a durar una semana entera.
© by Michael Vosberg (29/01/2008)
Tanto la NFL, como la NBA o el Baseball… e incluso la NHL, son deportes que saben explotar muy bien los derechos publicitarios y los eventos deportivos. En cuántas películas vemos jóvenes con camisas de baseball oficiales y con camisetas de los jugadores de baloncesto oficiales?
Yo intento siempre que puedo ver algun partido de la NFL (ahora tengo menos opciones) pero sólo por el contexto deportivo. Pero aun así, uno queda asombrado del despliegue de medios y de publicidad que genera. Es más, a todos esos datos, hay que incluir las “peleas” de las grandes compañías discográficas para que su estrella aparezca cantando en DIRECTO en un escenario (que lo montan en menos de 5min, asombrosa coordinacion) durante 10 min o algo as�. Entretenimiento no falta, y dinero, tampoco.